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COVID‑19 como caso paradigmático de estupidez sistémica

 COVID‑19 como caso paradigmático de estupidez sistémica

La pandemia de COVID‑19 no solo fue una crisis sanitaria: fue un test de estrés institucional.

Reveló cómo sistemas complejos —administraciones, organismos internacionales, estructuras sanitarias, cadenas de suministro, medios de comunicación y marcos políticos— podían producir errores repetidos, incluso cuando contaban con:

  • científicos competentes

  • datos disponibles

  • recursos materiales

  • experiencia previa en epidemias

El problema no fue la falta de inteligencia individual, sino la arquitectura del sistema.

1. La negación inicial: racionalidad interna, irracionalidad externa

Muchos sistemas reaccionaron tarde no por ignorancia, sino por incentivos políticos y administrativos que penalizaban la alarma temprana.

Mecanismos típicos:

  • Minimizar el riesgo para evitar costes económicos inmediatos

  • Evitar decisiones impopulares

  • Temor a “sobrerreaccionar”

  • Dependencia de procedimientos rígidos

Desde dentro, la inacción parecía prudente.
Desde fuera, era absurda.

2. Métricas que sustituyeron la realidad

La pandemia mostró cómo los sistemas pueden confundir indicadores con fenómenos reales.

Ejemplos estructurales:

  • Contar solo casos detectados, ignorando asintomáticos

  • Medir capacidad hospitalaria sin medir saturación real

  • Usar modelos matemáticos sin validar supuestos

  • Comunicar cifras sin contexto

El sistema no buscaba comprender la realidad, sino producir números que parecieran control.


3. Comunicación institucional como sustituto de gestión

En muchos países, la comunicación se convirtió en el centro de la política pandémica.

Mecanismos sistémicos:

  • Ruedas de prensa diarias sin contenido operativo

  • Mensajes contradictorios para proteger imagen política

  • Narrativas de “todo bajo control”

  • Uso de eufemismos para evitar responsabilidad

La comunicación dejó de describir la realidad y pasó a proteger al sistema de la realidad.

4. Fragmentación de la responsabilidad

COVID‑19 mostró cómo sistemas complejos pueden fallar porque nadie controla el conjunto.

  • Gobiernos nacionales culpaban a gobiernos regionales

  • Regiones culpaban a municipios

  • Municipios culpaban a ciudadanos

  • Organismos internacionales culpaban a los Estados

  • Estados culpaban a organismos internacionales

Cada actor tenía una parte de la responsabilidad, pero ninguno tenía responsabilidad completa.

Resultado:un sistema donde todos obedecían su lógica parcial y el conjunto producía caos.

5. Incentivos perversos: cuando corregir sale caro

En muchos sistemas, admitir errores era políticamente costoso.
Por tanto, el sistema:

  • Justificaba decisiones fallidas

  • Repetía estrategias ineficaces

  • Penalizaba a expertos que proponían cambios

  • Convertía el fracaso en argumento para “más de lo mismo”

Ejemplo sistémico:
Si una medida no funcionaba, la respuesta no era revisarla, sino intensificarla.

Esto es la Quinta Ley de la estupidez sistémica:
aprender a no aprender.

6. Saturación informativa: la nueva forma de manipulación

La pandemia generó un fenómeno nuevo: ruido institucional.

No se ocultaba información:
se producía tanta que resultaba imposible distinguir lo relevante.

  • Gráficos contradictorios

  • Opiniones de expertos sin consenso

  • Noticias constantes sin jerarquía

  • Redes sociales amplificando miedo o trivialización

El ciudadano no era ignorante:
estaba agotado.

7. Dependencia estratégica: el fallo industrial revelado

COVID‑19 expuso la estupidez sistémica de la desindustrialización:

  • Falta de producción local de mascarillas

  • Dependencia de un solo país para suministros críticos

  • Cadenas logísticas frágiles

  • Incapacidad de fabricar tests o respiradores a tiempo

Lo que se había presentado durante décadas como “eficiencia” era, en realidad, vulnerabilidad estructural.

8. Polarización política: cuando la tribu sustituye al juicio

En muchos países, la pandemia se convirtió en un marcador identitario:

  • Estar a favor o en contra de medidas se volvió señal de pertenencia

  • La evidencia se filtraba según afinidad política

  • Las decisiones se evaluaban por quién las proponía, no por su eficacia

El sistema dejó de buscar soluciones y pasó a gestionar relatos.

9. Conclusión: COVID‑19 como espejo de nuestras instituciones

La pandemia no creó la estupidez sistémica:
la reveló.

Mostró que:

  • La inteligencia individual no basta

  • Los sistemas pueden bloquear el aprendizaje

  • La comunicación puede sustituir a la gestión

  • La eficiencia puede ocultar fragilidad

  • La política puede sustituir a la evidencia

  • La responsabilidad puede fragmentarse hasta desaparecer

COVID‑19 fue un caso global donde la arquitectura institucional importó más que la capacidad individual

En el caso del COVID‑19, la asunción de responsabilidades es extremadamente difícil cuando el fallo es sistémico y no individual.

La pandemia de COVID‑19 es un ejemplo casi perfecto de cómo un fallo sistémico global genera una situación donde:

  • nadie es completamente culpable

  • nadie es completamente inocente

  • y casi nadie puede asumir responsabilidad sin consecuencias económicas, políticas o legales inmensas

Esto no es casualidad: es una propiedad emergente de los sistemas complejos.

Cuando el fallo es sistémico, la responsabilidad se diluye

En un fallo sistémico:

  • las decisiones están fragmentadas

  • los incentivos están desalineados

  • la información es incompleta

  • los actores se protegen mutuamente

  • y cada institución puede argumentar que “hizo lo que pudo con los datos disponibles”

  • Esto crea un entorno donde la responsabilidad se vuelve casi imposible de asignar

El problema sistémico es que ninguna institución tiene incentivos para demostrar nada concluyente, porque:

  • Si el origen fuera natural, habría responsabilidad por no cerrar antes el país.
  • Si fuera un laboratorio, habría responsabilidad internacional y posibles indemnizaciones.
  • Si fuera una mezcla de factores, nadie querría asumir la complejidad.

Resultado: la incertidumbre se convierte en estrategia, no en accidente.

China: cerrar tarde un país tiene consecuencias globales

Desde la perspectiva de la teoría sistémica:

  • Cerrar un país demasiado pronto tiene un coste económico enorme.

  • Cerrar demasiado tarde tiene un coste sanitario global.

  • Ningún gobierno quiere ser el primero en asumir el coste económico.

  • Ningún gobierno quiere admitir que actuó tarde.

Por eso, en muchos países, no solo en China, se repitió el patrón:

“No queremos alarmar” → “No queremos paralizar la economía” → “No queremos admitir retraso”

El sistema premia la negación inicial y castiga la acción temprana.

OMS: un organismo sin poder real y con incentivos contradictorios

La OMS no tiene autoridad para imponer medidas.
Depende de:

  • la información que los Estados deciden compartir

  • la financiación de los propios Estados

  • la diplomacia internacional

  • la necesidad de no generar pánico global

Esto crea un sistema donde:

  • declarar una pandemia demasiado pronto genera críticas

  • declararla demasiado tarde también genera críticas

  • pero ninguna de las dos decisiones tiene consecuencias internas para la OMS

La OMS opera bajo incentivos políticos, no solo científicos.

España (y otros países): el coste político de actuar a tiempo

En España —como en Italia, Reino Unido, Francia, EE.UU. y otros— se repitió el mismo patrón sistémico:

  • Actuar pronto parece exagerado

  • Actuar tarde parece irresponsable

  • Actuar a tiempo es casi imposible porque el tiempo político y el tiempo epidemiológico no coinciden

En una pandemia:

  • cada día cuenta

  • pero los sistemas políticos no están diseñados para decisiones rápidas

  • y los sistemas administrativos no están diseñados para decisiones flexibles

Resultado:retrasos inevitables, incluso cuando había información suficiente.

Por qué nadie asumirá responsabilidades

La teoría de la estupidez sistémica explica por qué:

6.1. La responsabilidad está fragmentada

Cuando demasiados actores intervienen, cada uno puede decir:

“Mi parte estaba bien; falló el conjunto”.

6.2. Las consecuencias legales serían inmensas

Aceptar responsabilidad implicaría:

  • indemnizaciones

  • demandas colectivas

  • sanciones internacionales

  • pérdida de legitimidad política

Ningún sistema tiene incentivos para abrir esa puerta.

6.3. No existen mecanismos globales de rendición de cuentas

No hay un tribunal internacional con autoridad para juzgar:

  • Estados

  • organismos internacionales

  • retrasos administrativos

  • decisiones sanitarias

6.4. Las narrativas nacionales son incompatibles

Cada país construyó su propio relato:

  • “Actuamos bien”

  • “Nadie podía preverlo”

  • “Seguimos las recomendaciones”

  • “Otros lo hicieron peor”

Cuando los relatos son incompatibles, la verdad se vuelve irrelevante

Conclusión: el retraso como propiedad emergente del sistema

Los retrasos en la pandemia no fueron fallos puntuales.


Fueron propiedades emergentes de sistemas:

  • lentos
  • jerárquicos
  • fragmentados
  • politizados
  • dependientes de métricas
  • adversos al riesgo
  • incapaces de corregir rápido

    El COVID‑19 no solo fue un virus.
    Fue un espejo institucional.

    Mostró que, en muchos países, la estructura del sistema hace casi imposible actuar a tiempo.

Articulos del 2020:

La pandemia: fallos globales causaron "millones de muertes evitables"

El informe de la Comisión de The Lancet sobre la pandemia de covid-19 es demoledor: los fallos globales, la falta de preparación, la lentitud de los gobiernos, la desinformación y la escasa cooperación internacional provocaron millones de muertes evitables.

La pandemia no fue solo una tragedia inevitable. También fue el resultado de decisiones tardías, advertencias ignoradas y sistemas sanitarios insuficientemente preparados. En España, desde los 

El informe sobre la pandemia de coronavirus concluye que los fallos globales y generalizados en la respuesta internacional tuvieron un coste humano enorme: 17,1 millones de vidas, muchas de ellas consideradas “muertes evitables”. Además, la crisis sanitaria revirtió avances importantes logrados por numerosos países en relación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas.

El documento, elaborado por 28 expertos internacionales en políticas públicas, gobernanza global, epidemiología, vacunología, economía y finanzas internacionales, entre otras áreas, plantea una serie de requisitos para garantizar que la Covid-19 deje de representar una amenaza pandémica.

Según los autores, la clave pasa por impulsar una nueva estrategia de vacunación, reforzar el multilateralismo, fortalecer los sistemas nacionales de salud y diseñar planes de actuación eficaces frente a futuras amenazas sanitarias mundiales.

Diversos medios y organismos han recogido las conclusiones de la Comisión Lancet sobre la Covid-19, destacando los enormes fallos de coordinación, prevención y respuesta ante la pandemia. Entre ellos figuran ABC, ISGlobal, RTVE, Quirón Prevención, El Confidencial y la OPS/OMS.

En el caso de España, la evaluación de expertos independientes señaló que la falta de coordinación, de medios y de preparación agravó el impacto de la pandemia. Según este análisis, cuando el coronavirus comenzó a circular a finales de 2019, España no estaba suficientemente preparada para afrontar la crisis sanitaria que se avecinaba. El documento debatido por el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas en el Consejo Interterritorial subrayó las carencias de la respuesta institucional ante la emergencia.

Ya existían advertencias previas de que en España se actuó tarde y de que cada día de retraso podía multiplicar los contagios. Algunos análisis estimaban que un solo día de demora podía suponer un aumento aproximado del 30 % de los casos. La falta de medidas contundentes entre el 1 y el 15 de marzo de 2020 contribuyó al colapso del sistema sanitario, especialmente en hospitales y unidades de cuidados intensivos. La situación fue aún más dramática en las residencias de mayores, donde muchos ancianos no llegaron a ser derivados a centros hospitalarios.

España no fue el único país que reaccionó tarde. Numerosos gobiernos ignoraron o subestimaron las recomendaciones de la OMS durante las primeras fases de la pandemia. Sin embargo, algunos países europeos, como Dinamarca, Finlandia, Alemania, Suiza, Portugal o Grecia, así como otros como Australia y Nueva Zelanda, lograron responder con mayor rapidez y eficacia. También destacaron varios territorios asiáticos que habían vivido crisis sanitarias anteriores, como Taiwán, Hong Kong, Singapur o Corea del Sur.

China, por su parte, pudo haber actuado antes. La gestión inicial del brote en Wuhan fue uno de los fallos más graves de la crisis. El caso del doctor Li Wenliang simboliza esta falta de transparencia: tras advertir a sus colegas sobre varios casos de un virus similar al SARS, fue reprendido por las autoridades por “difundir rumores”. Más tarde se contagió y falleció. Su testimonio puso de manifiesto que una reacción temprana podría haber cambiado el curso de la epidemia.

En España, una de las advertencias más claras llegó el 30 de enero de 2020, cuando el experto en salud pública Juan Martínez Hernández alertó de que cerrar un país no bastaba para frenar la epidemia. Defendió la necesidad de detectar precozmente los casos, multiplicar la capacidad diagnóstica, realizar PCR a pacientes con síntomas respiratorios, aislar a los positivos y cuarentenar a sus contactos. También advirtió de la importancia de proteger adecuadamente a los profesionales sanitarios y de preparar infraestructuras específicas para atender a los pacientes con Covid-19.

Su planteamiento era claro: detección precoz, diagnóstico precoz, aislamiento de los casos y cuarentena de los contactos. Sin estas medidas, el confinamiento llegaría tarde y tendría un coste mucho mayor.

La tardanza en adoptar decisiones fue uno de los factores más criticados. La celebración de actos multitudinarios, manifestaciones, eventos deportivos, mítines y reuniones sociales durante los primeros días de marzo contribuyó a acelerar la transmisión. Aunque ningún evento aislado explica por sí solo la magnitud de la crisis, sí refleja el retraso general en la adopción de medidas preventivas. El problema de fondo no fue únicamente político, sino también técnico e institucional: se subestimó la gravedad del virus, se minimizó el riesgo de transmisión comunitaria y no se preparó al sistema sanitario con la rapidez necesaria.

La experiencia española demuestra que los contagios y las muertes responden a factores complejos y multivariables: movilidad, densidad urbana, envejecimiento de la población, convivencia intergeneracional, hábitos sociales y capacidad sanitaria. Sin embargo, también evidencia que las decisiones políticas y técnicas adoptadas en las primeras semanas fueron determinantes.

En definitiva, la pandemia de Covid-19 mostró graves fallos de previsión, coordinación y respuesta tanto a nivel global como nacional. La principal lección es que futuras amenazas sanitarias deberán afrontarse con mayor rapidez, transparencia, cooperación internacional y capacidad preventiva. No basta con reaccionar cuando el sistema sanitario ya está al límite: la clave está en anticiparse.

La falta de coordinación y medios agravó el golpe de la pandemia en España, según la evaluación de los expertos independientes

En Enero de 2020 ya existían señales claras de crecimiento exponencial. Sin embargo, se minimizó el riesgo, faltó material de protección, no se actuó con suficiente rapidez y las medidas llegaron cuando el virus ya se había extendido ampliamente.

El caso de las residencias de mayores merece una mención especial. La falta de protección efectiva y la decisión de no trasladar a muchos ancianos a hospitales tuvieron consecuencias dramáticas. Es uno de los episodios que más exige investigación, transparencia y rendición de cuentas.

La lección es evidente: retrasar medidas en una pandemia no es un error menor. Cuando los contagios crecen exponencialmente, una semana puede suponer miles de casos y muchas muertes. Por eso es imprescindible reforzar la salud pública, mejorar la vigilancia, proteger a los vulnerables y exigir responsabilidades. Sin memoria crítica, la próxima crisis volverá a encontrarnos tarde y mal preparados.

·        https://articulosclaves.blogspot.com/2022/09/la-pandemia-fallos-globales-causaron.html

·E  El documento sobre la pandemia de coronavirus concluye que todos estos fallos globales y generalizados costaron 17,1 millones de vida, muchas de ellas, fueron "muertes evitables" y revirtieron los avances realizados en muchos países para cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU.

 Los autores, 28 expertos mundiales en políticas públicas, gobernanza internacional, epidemiología, vacunología, economía, finanzas internacionales, etc., proponen asimismo una serie de requisitos para garantizar que el Covid-19 ya no sea una amenaza pandémica.

 La clave, escriben, está en promover una nueva estrategia de vacunación, al tiempo que solicitan acciones para fortalecer el multilateralismo, para potenciar los sistemas nacionales de salud y el diseño de planes de actuación para hacer frente a futuras amenazas mundiales.

https://articulosclaves.blogspot.com/2023/12/los-fallos-globales-causaron-millones.html

Sanidad y las comunidades debatirán hoy en el Consejo Interterritorial el documento que analiza las carencias de la respuesta dada a la crisis del coronavirus

A finales de 2019 cuando empezó a circular el coronavirus España no estaba preparada para afrontar la pandemia que se avecinaba 

 Evidencias anteriores de que en España se actuó tarde, y se multiplicaron los casos

Muchos países han actuado tarde, pese a las recomendaciones de la OMS, excepto países como Dinamarca, Finlandia, Alemania.Suiza, Australia,Nueva Zelanda, Portugal y Grecia ademas de los asiáticos que pasaron por crisis sanitarias anteriores (Taiwan,H.K,Singapur.Corea del Sur) China pudo actuar antes en noviembre, y debió parar la epidemia en su país, para que no se descontrolara y pasara a pandemia mundial.

https://articulosclaves.blogspot.com/2020/03/cronologia-primer-trimestre-2020_31.html

https://articulosclaves.blogspot.com/2020/05/se-pudo-evitar-la-magnitud-de-la.html

-Cada día de retraso podía significar un incremento de un 30 % de los casos, por esto al no actuar del 1 de marzo al 15 de marzo, se acabo colapsando la sanidad y quizás no se colapso mas porque no recibieron en los hospitales a todos los mayores de los geriátricos

 -30 de Enero-

 Los avisos no sirven de nada

Cerrar un país no es suficiente - 30 de enero - Juan Martínez


Cerrar un país no es suficiente para frenar la epidemia por coronavirus (SARS-CoV-2). Es más, si solo hacemos eso estaremos causando dolor adicional al no verificarse mejoría en las cifras de ingresos hospitalarios.


Cuando a vuelta de la festividad de Reyes la gente contemplaba en la distancia las noticias de un lejano mercado de Wuhan y unos cuantos casos de neumonía, yo sentí honda preocupación. Y mi preocupación provenía (y proviene) de que la mayoría de los casos de enfermedad causados por este virus son leves. Y por lo tanto se deslizarían como arena entre los dedos y llegarían inadvertidamente a todo el planeta. Y por lo tanto costaría toneladas de persuasión convencer al mundo de que algo en principio liviano, podría llegar a saturar los servicios de emergencia, las camas hospitalarias y sobre todo los puestos en unidades de cuidados intensivos. Ahora esto lo sabe ya todo el mundo, del modo más doloroso posible.

--El pecado original de la mala gestión de esta epidemia, no sólo en España sino por casi toda Europa, no fue un problema político sino técnico. En nuestro caso tiene su epicentro el 30 de enero, en una reunión en el Ministerio de Sanidad, en la que varios técnicos -no sólo el que ustedes piensan- sostuvieron, en contra de mi opinión, que el nuevo coronavirus es un agente del grupo 2. Yo mantengo que es un agente del grupo 4. Y ahí radica todo. Esa es la clave de toda la mala gestión posterior. Los microorganismos, de acuerdo al RD 664/1997 se clasifican en cuatro grupos, siendo el cuarto el compuesto por aquellos que pueden ocasionar infección grave o mortal y contra los que no hay ni vacuna ni tratamiento. Es de libro. El nuevo coronavirus es un agente del grupo 4.

-
Si se hubiera asumido eso desde el principio, dado el potencial pandémico del virus y la susceptibilidad universal para sufrir la infección de toda la Humanidad, habría que haber tomado aquel mismo día decisiones pavorosas, como adquirir ingentes cantidades de equipos de protección como los del ébola, construir o acondicionar a toda velocidad centros monográficos independientes o adquirir un gran número de equipos de ventilación mecánica.


Pues bien, nada de eso se hizo entonces, al aceptar la benignidad del virus como una ventaja, cuando era ciertamente su principal inconveniente. Y tampoco se hizo después cuando explotó en Italia, y ya era inevitable que de allí, dentro del espacio europeo común, llegara en una o dos semanas al resto del continente y a Latinoamérica.

-Este es el resumen de la historia y para la Historia. Ahora las soluciones, que se basan esencialmente en no reiterar los errores.


 Los protocolos recientemente revisados (van docenas de ellos) dicen que no se hagan pruebas a los pacientes con sintomatología leve. Este es un grandísimo error que funcionará como profecía autocumplida: si no diagnosticamos bien, no aislaremos bien a los pacientes y no haremos un buen control de los contactos. Por supuesto, hay que construir o acondicionar grandes hospitales monográficos, con la ayuda del Ejército, en lugar de centrifugar el problema por todos los hospitales de la red, destruyendo la sanidad actual. Estos deberían ser atendidos por personal militar y personal voluntario bien retribuido. Quizá ahora parece tarde: pero más tarde será aun peor.

Es monstruoso, intolerable, que los protocolos vayan rebajando el umbral de protección de los profesionales y de utilización de los equipos de protección individual, simplemente porque no se encuentran y hay desabastecimiento: busquen, fabriquen, dediquen toda su energía y capacidad financiera a ello.

Hay que multiplicar por 10 o por 100 nuestra capacidad diagnóstica actual y hacer PCR a todos los pacientes con infecciones respiratorias de cualquier gravedad, en aquellos lugares donde haya transmisión comunitaria. Aislar obligatoriamente a todos los pacientes con Covid-19 y cuarentenar igualmente de forma obligatoria a todos sus contactos. Durante semanas, en los protocolos se decía que los contactos podían hacer vida normal, incluso con amigos.

Tenemos que conseguir que el personal hospitalario aquejado de sintomatología leve deje de venir al hospital a seguir contagiando a compañeros y pacientes, y contener la infección con buena epidemiología, buscando el colectivo y los contactos de cada caso, para incorporar medidas de cuarentena.

Detección precoz, diagnóstico precoz, aislamiento de los casos y cuarentena de los contactos, esa es la receta. Si bajamos los brazos estaremos condenados, y de nada habrá servido parar un país entero.


(*) Juan Martínez Hernández es experto en Salud Pública de la OMC

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«La gestión de la pandemia por parte del Gobierno ha sido un perfecto desastre»

Si España hubiera confinado siete días antes se habrían evitado 20.000 muertes en la primera ola de Covid

 Evidencias anteriores de que en España se actuo tarde, y se mutiplicaron los casos

https://articulosclaves.blogspot.com/2020/06/evidencias-de-que-en-espana-se-actuo.html

https://articulosclaves.blogspot.com/2020/05/las-consecuencias-son-muy-diferentes.html

 -No se asumirán responsabilidades

https://articulosclaves.blogspot.com/2021/07/nadie-asumira-responsabilidades.html

https://articulosclaves.blogspot.com/2021/03/lo-sabian-y-fueron-unos.html

La tardanza.

"Eso es "el 8M" Más allá de mis opiniones sobre los problemas que representa la desigualdad de género en España comparadas son otras causas políticas, me resulta bastante inocuo reclamado como algo abstracto y una coartada para pasear peatonalmente por la ciudad en alegre compañía. Todo ritual festivo lo veré con buenos ojos. Cuestión distinta será cuando esto se trasponga al código penal.


No, ciudadanos, no es contra el 8M ni contra la mujer. Esas manifestaciones y en concreto la de Madrid, no son la raíz de la terrible y mortífera epidemia de España. Tiene una parte alícuota de responsabilidad, que en cualquier circunstancia invertida (observese el mitin de Vox) hubiese desatado iras terribles y editoriales largos. Pero mi observación desapasionada, calibra esa manifestación como responsable de una ligera aceleración de los contagios y consecuentes muertes.

El PROBLEMA del 8M es que -se sabe- causó el RETRASO de las medidas políticas que debían irse implementando gradualmente, comenzando con la más que razonada y descrita necesidad de limitar las reuniones de más de 100 personas desde febrero.
Debido a que una manifestación así requiere la reunión de más de 100 y de 1000 y de 10000, hubo que permitir todo, los partidos de futbol, las bodas, los mitines y todo. Además, no se tomaron medidas para no asustar a la población. Se destituyó al jefe de Policía Nacional que propuso usar mascarillas para sus agentes en los Aeropuertos Internacionales de Barajas y El Prat, se prohibió a la Guardia Civil usar mascarillas en sus controles y por supuesto, se ridiculizó el uso de mascarillas en el metro o en cualquier entorno. Para no asustar. Con todo, la Ministra de Igualdad reconocía una decepción por la bajada de asistentes por el "miedo" al contagio.

Es decir, el Gobierno necesitaba el 8M políticamente y cayó en la peor fecha posible. La necesidad de 8M inhibió al gobierno de ir progresando en medidas de prevención y esto fue lo que bombeó el contagio, en una sociedad que lo facilita mucho (modelo de movilidad en transporte publico cerrado, ausencia de costumbre con mascarillas, sociedad voncinglera y besucona, unidades familiares muy amplias, tardía edad de emancipación con padres de sesenta y cinco conviviendo con hijos a punto de irse pero todavía no de 32, familiais que viven con abuelos, sociedad gustosa de acudir masivamente a bares atestados y varios etc

No es responsabilidad del Gobierno el fértil campo para el contagio que suponía la sociedad española. Si es responsabilidad del gobierno la asunción de riesgos, sacrificando seguridad o prevención en beneficio de objetivos políticos.


Los contagios y las muertes responden a realidades complejísimas y multivariables, que duda cabe de ello. Pero desde el plano político, hay unas enormes responsabilidades. Luego hay que reconocerlo, se corrigieron los errores y se encauzó el contagio. Fue y será muy oneroso, lo pagarán dos generaciones. Pero había que hacerlo. En el camino, se cometieron errores y se cometerán.

JVN

·        "el RETRASO" en implementar las medidas sanitarias es de una negligencia sangrante. Y hasta pueril resulta ahora estar investigando qué dijo uno o el otro en tal o cuál fecha. Porque el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, es decir el Gobierno de España, estaba perfectamente enterado de la crisis sanitaria que se nos venía encima desde el ¡¡10 de febrero!! (mucho antes, claro, porque en dicha fecha es cuando se publican los resultados de semanas de investigación). Y con el añadido de que justo al lado nuestro, en Italia, podíamos constatar las trágicas consecuencias que estaba causando el virus. Carlos G

   Fallos muy graves en China

Ocurrió en Wuhan hace 4 años. “El Dr. Li Wenliang fue reprendido, volvió a trabajar y él mismo se infectó. En una entrevista antes de su muerte, dijo: "Si todos prestaran atención a este asunto en ese momento, es posible que hoy no hubiera un brote".

4 years ago today: Dr. Li Wenliang warns his colleagues that 7 people in Wuhan have been diagnosed with coronavirus. A screenshot goes viral and he's later arrested for "spreading rumors"

En diciembre de 2019, Li estaba trabajando en el epicentro del brote cuando detectó siete casos de un virus que se asemejaba al SARS, el que provocó una epidemia global en 2003.Li no sabía en aquel entonces era que lo que acababa de identificar era un coronavirus completamente nuevo.Li fue una de ocho personas que la policía dijo que estaban siendo investigadas por "divulgar rumores"

  • https://twitter.com/BNOFeed/status/1741235000199074047/photo/1 
  • https://twitter.com/guty2370
  • https://notistecnicas.blogspot.com/2023/12/desde-2006-ya-se-sabia-que-los.html

-Cronologia virus

    https://notistecnicas.blogspot.com/2020/03/cronologia-del-virus-mundial-diciembre_31.html

  https://notistecnicas.blogspot.com/2020/10/guia-de-enlaces-del-virus-evidencias-y.html

  • https://notistecnicas.blogspot.com/2020/03/bioestadistica-econometria-graficas.html
  •         https://articulosclaves.blogspot.com/2023/12/el-ministro-de-sanidad-britanico-en-la.html 

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