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El “apagón de España” como fallo sistémico

 ¿Qué estructuras, incentivos y decisiones hicieron que el fallo fuera posible, probable o inevitable?

Desde esta perspectiva, el apagón puede considerarse un fallo sistémico, incluso cuando no hay negligencia individual

El sistema eléctrico es un sistema complejo

El sistema energético español y europeo depende de:

  • interconexiones internacionales

  • mercados mayoristas

  • regulación estatal y europea

  • empresas privadas y públicas

  • infraestructuras críticas

  • previsiones meteorológicas

  • disponibilidad de gas, petróleo y renovables

  • estabilidad geopolítica

Cuando un sistema tiene tantos actores, la responsabilidad se fragmenta.

Señales de estupidez sistémica en un apagón

Un apagón puede ser síntoma de estupidez sistémica si se observan estos patrones:

2.1. Dependencia excesiva de un único recurso

Por ejemplo:

  • depender demasiado del gas importado

  • depender de interconexiones con Francia

  • depender de renovables sin suficiente almacenamiento

  • depender de ciclos combinados sin diversificación

Cuando un sistema depende de un único punto, se vuelve frágil.

Dependencia estratégica

Incentivos que premian el corto plazo

Si el sistema premia:

  • precios bajos inmediatos

  • inversiones mínimas

  • retrasar mantenimiento

  • evitar redundancias

  • no construir reservas estratégicas

entonces el sistema se vuelve eficiente en apariencia, pero vulnerable en la práctica.

Esto es típico de la Tercera Ley de la estupidez sistémica:los medios sustituyen a los fines.

Medios vs fines

En un apagón, suele ocurrir:

  • el Gobierno culpa a las eléctricas

  • las eléctricas culpan a la regulación

  • la regulación culpa a Europa

  • Europa culpa a los mercados

  • los mercados culpan a la demanda

  • la demanda culpa a la meteorología

Cada actor tiene una parte de razón.

Pero nadie controla el conjunto.

Esto es estupidez sistémica pura.

Coordinación fallida

Señales ignoradas o minimizadas

Muchos apagones históricos se produjeron tras:

  • informes ignorados

  • advertencias técnicas minimizadas

  • inversiones aplazadas

  • simulacros no realizados

  • riesgos conocidos pero políticamente incómodos

El sistema castiga al que advierte y premia al que no molesta.

Castigo a la evidencia incómoda

¿El caso español encaja en este patrón?

Baja interconexión con Europa

España tiene una de las interconexiones eléctricas más bajas de la UE. Esto limita:

  • la capacidad de importar energía en crisis

  • la estabilidad del sistema

  • la resiliencia ante picos de demanda

Es un fallo sistémico porque no depende de un solo actor

Dependencia del gas en momentos críticos

El gas es volátil, geopolíticamente sensible y sujeto a tensiones internacionales. Cuando el sistema depende demasiado de él, se vuelve frágil.

Renovables sin almacenamiento suficiente

España es líder en renovables, pero:

  • el almacenamiento (baterías, hidrógeno, bombeo) es insuficiente

  • la red no está plenamente adaptada

  • la variabilidad meteorológica no siempre se compensa

Esto no es culpa de las renovables, sino de la falta de infraestructura complementaria.

Marco regulatorio complejo y lento

El sistema eléctrico español es uno de los más regulados y complejos de Europa. Esto genera:

  • lentitud en decisiones

  • falta de claridad en responsabilidades

  • incentivos contradictorios

Un sistema complejo es más eficiente… hasta que falla.

¿Es un fallo sistémico?

Se puede considerarse un fallo sistémico, si se cumplen estas condiciones:

  • múltiples actores con responsabilidad parcial

  • incentivos que favorecen la inacción

  • señales ignoradas

  • dependencia excesiva de recursos críticos

  • falta de redundancia

  • falta de coordinación

  • decisiones lentas en un entorno que exige rapidez

El apagón no sería un accidente aislado, sino la consecuencia lógica de un sistema mal diseñado para gestionar crisis.

Conclusión: el apagón como espejo institucional

Un apagón no es solo un fallo técnico. Es un síntoma.

Revela:

  • fragilidad estructural

  • falta de planificación

  • incentivos mal alineados

  • dependencia estratégica

  • lentitud institucional

  • ausencia de mecanismos de corrección

En términos de estupidez sistémica:El sistema funciona perfectamente… para producir el fallo que produce

Análisis completo del apagón 4/2025

  • https://brujulaeconomica.blogspot.com/2025/04/el-apagon-la-transicion-energetica.html

Actualizaciones

Audios

https://articulosclaves.blogspot.com/2026/04/los-audios-de-ree-del-apagon-apuntan.html

Análisis después del apagón

La incorporación masiva de nuevas energías verdes al mix eléctrico ha transformado el sistema. Las renovables son necesarias y aportan ventajas evidentes —menores emisiones, menor dependencia exterior y menor coste de generación—, pero también aumentan la complejidad técnica de la red. Cada tecnología tiene características distintas de disponibilidad, flexibilidad, respaldo, inercia, costes y emisiones. El problema no está en una tecnología concreta, sino en cómo se combina y gestiona el conjunto del sistema.

El gran apagón que afectó a España y Portugal el lunes 28 de abril puso de manifiesto esa nueva complejidad. A partir de las 12:30 comenzaron a fallar las comunicaciones y buena parte de la Península se quedó sin suministro eléctrico. Fue un fallo inédito por su extensión y gravedad.

Según la información preliminar, el sistema se encontraba inicialmente en condiciones estables, pero en apenas unos segundos se produjeron dos pérdidas sucesivas de generación en el suroeste peninsular. Red Eléctrica apuntó como hipótesis “muy posible” que la generación afectada fuera solar, aunque todavía no se conoce con certeza el evento inicial ni la causa exacta de esas desconexiones.

I-Las grandes incógnitas después del apagón :

  1. Qué provocó la caída inicial de generación.
    Pudo deberse a un fallo en una línea, una subestación, una planta de generación, una oscilación de tensión o una combinación de factores.
  2. Por qué el sistema no logró contener la perturbación.
    Esta puede ser la cuestión más importante: si la red debía haber soportado el incidente, habrá que analizar por qué no actuaron correctamente los mecanismos de protección, compensación y aislamiento.

Uno de los factores que se investigan es la baja presencia de generación síncrona en ese momento. Las centrales hidráulicas, nucleares y térmicas aportan inercia física mediante grandes masas giratorias, lo que ayuda a estabilizar la frecuencia y la tensión de la red ante perturbaciones súbitas. En cambio, la solar fotovoltaica y buena parte de la eólica se conectan mediante inversores electrónicos y no aportan esa inercia de forma natural.

Esto no significa que las renovables sean “culpables” del apagón. Significa que una red con alta penetración renovable necesita más herramientas de estabilidad: almacenamiento, baterías, bombeo hidráulico, compensadores síncronos, inversores formadores de red, gestión activa de la demanda, mayor interconexión internacional y protocolos adaptados a un sistema con menos generación convencional.

La Península Ibérica tiene además una debilidad estructural: su escasa interconexión con el resto de Europa. España funciona en muchos momentos casi como una “isla energética”, con menor capacidad para recibir apoyo externo cuando se produce una perturbación grave. Reforzar la conexión con Francia y el resto del sistema europeo será clave para mejorar la resiliencia.

    II-Las  incógnitas actuales:

    El informe europeo habla de una combinación de factores: oscilaciones, deficiencias en el control de tensión y potencia reactiva, desconexiones de generación, diferencias en prácticas de regulación y capacidades desiguales de estabilización. No atribuye el apagón a una tecnología concreta por sí sola.

    La baja inercia pudo formar parte del contexto de vulnerabilidad, pero ya no parece la causa principal directa. El eje del análisis se ha desplazado hacia el control de tensión, la potencia reactiva, las oscilaciones y las desconexiones en cascada.

    "La culpa fue exclusivamente de Red Eléctrica”.

    Tampoco queda demostrado así. Red Eléctrica sostiene que el informe europeo no identifica como causa la programación realizada por el operador y que el sistema cumplía los criterios normativos existentes. Pero otros análisis señalan que el marco operativo y regulatorio era insuficiente para el nuevo sistema eléctrico.

    “La culpa fue exclusivamente de las eléctricas”.
    También es una simplificación. Hay expedientes de la CNMC, incluidos por incumplimientos de instrucciones, mantenimiento, disponibilidad o control de tensión, pero la propia información publicada subraya que esos procedimientos no implican por sí mismos atribuir la causa del apagón a esas empresas.

    Qué incógnitas siguen abiertas

    La incógnita ya no es tanto “qué pasó”, sino por qué el sistema no fue capaz de contenerlo.

    El debate final en la actualidad gira en torno a estas preguntas:

    1. ¿Por qué aparecieron las oscilaciones críticas?
    El informe europeo identifica oscilaciones como parte de la cadena causal. Red Eléctrica habla de dos oscilaciones críticas, una forzada con origen en una instalación de generación en Badajoz y otra inter-área posiblemente derivada de la primera.

    2. ¿Por qué falló el control de tensión?
    Esta es ahora una de las claves principales. ENTSO-E y los análisis técnicos destacan carencias en el control de tensión y de potencia reactiva. También se menciona la falta de monitorización en tiempo real de la diferencia entre la potencia reactiva requerida y la efectivamente aportada por las instalaciones.

    3. ¿Por qué hubo desconexiones incorrectas de generación?
    Red Eléctrica habla de al menos nueve desconexiones incorrectas de generación, en un contexto en el que las tensiones de transporte estaban dentro de límites operativos. Es decir, el sistema estaba diseñado para resistir un fallo tipo N-1, pero no una cascada equivalente a múltiples desconexiones simultáneas.

    4. ¿Por qué la regulación no obligaba o incentivaba mejor los servicios de estabilidad?
    Aquí aparece una causa estructural: el sistema eléctrico ha cambiado más rápido que sus reglas. El informe europeo subraya que los marcos regulatorios deben adaptarse a la nueva naturaleza del sistema eléctrico, con más generación conectada mediante electrónica de potencia.

    También se ha abierto de nuevo el debate sobre el cierre de centrales nucleares. La nuclear aporta generación síncrona e inercia, pero es poco flexible y no siempre se adapta bien a un sistema con mucha generación solar en horas de baja demanda. Por tanto, el debate no debería plantearse en términos simplistas de “renovables contra nucleares”, sino en torno a qué combinación de tecnologías garantiza un sistema limpio, estable, flexible y seguro.

    El apagón muestra que la transición energética no consiste solo en instalar más renovables. Requiere modernizar la red, actualizar los criterios de seguridad, reforzar la capacidad de respuesta rápida y diseñar mercados que no remuneren únicamente la energía producida, sino también los servicios esenciales para la estabilidad del sistema: inercia, control de tensión, regulación de frecuencia, respaldo y flexibilidad.

    La explicación más sólida hoy sería esta:

    El apagón no fue provocado por una única causa, sino por una combinación de oscilaciones eléctricas, fallos o insuficiencias en el control de tensión y potencia reactiva, desconexiones indebidas de generación y un marco operativo-regulatorio que no estaba suficientemente adaptado a un sistema con alta penetración de renovables e inversores.

    Por tanto, el debate final ya no debería plantearse como:

    renovables sí / renovables no,
    nucleares sí / nucleares no,
    culpa de REE / culpa de las eléctricas.

    El debate real es otro: cómo operar una red con mucha generación renovable, poca generación síncrona en ciertos momentos, escasa interconexión, insuficiente almacenamiento y servicios de estabilidad mal remunerados o mal exigidos.

    Conclusion

    En conclusión, el apagón no debe utilizarse para desacreditar las renovables ni para defender acríticamente las tecnologías convencionales. La lección principal es otra: el sistema eléctrico español necesita adaptarse con urgencia a un mix más renovable, más descentralizado y más variable. La transición energética es imprescindible, pero debe hacerse con una red más robusta, más interconectada y técnicamente preparada para resistir fallos extremos 

    El apagón no desacredita la transición energética, pero sí demuestra que no basta con instalar renovables: hay que rediseñar la operación, la regulación y la infraestructura de la red para que el sistema sea limpio, pero también estable y resiliente

    Las renovables no son “la causa” del apagón, pero su integración masiva exige una red distinta: más control de tensión, más potencia reactiva, más almacenamiento, más interconexión, más inversores grid-forming, más compensadores síncronos y normas más exigentes para todos los generadores.

    Enlaces anteiores
    • https://articulosclaves.blogspot.com/2026/03/apagon-espana-la-energia-eolica-y-solar.html
    • https://articulosclaves.blogspot.com/2025/09/conclusion-el-apagon-si-se-vio-influido.html
    • https://articulosclaves.blogspot.com/2025/05/la-transicion-energetica-ante-el-apagon.html
    • https://articulosclaves.blogspot.com/2025/07/el-gobierno-aprueba-la-instalacion-de.html
    • https://articulosclaves.blogspot.com/2025/05/europa-se-adelanta-al-gobierno-para.html
    • https://articulosclaves.blogspot.com/2025/05/el-gobierno-desoyo-la-peticion-de-red_8.html
    • https://articulosclaves.blogspot.com/2025/05/el-gran-apagon-causas-o-consecuencias.html
    • https://articulosclaves.blogspot.com/2025/06/el-informe-del-apagon-desmiente.html

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